mayo 20, 2019

# Microrrelato

Adicta a las redes sociales

Nuevamente con vosotros, compañeros y seguidores.
Diréis que cómo es posible que tras un corto espacio de tiempo actualice de nuevo este blog, bueno, es sencillo de comprender, lo que en un principio pensé iba a mantenerme demasiado ocupada, como para no poder dedicarle suficiente tiempo a este espacio, no ha resultado ser así. De modo que retomo mi tarea.
Olvidé comentaros anteriormente, que la causa principal de verme obligada a cerrar este blog durante el año pasado fue esencialmente por motivos de salud, ya que permanecí inmovilizada algunos meses a raíz de una operación quirúrgica y algún que otro problema más añadido.
Pido disculpas a quienes se hayan podido sentir molestos al desconocer los motivos de mi ausencia y que ahora al regresar no lo haga con el mismo ánimo de siempre. 
No os distraigo más con mis asuntos personales y os espero con ilusión.
Muchas gracias a todos por ofrecerme vuestra compañía y motivación para continuar adelante con el blog. 
Os dejo con mi nuevo texto, que espero os entretenga y os sugiera algún comentario.
....................................................................................................................

¡Hola colegas! He tomado una firme decisión, voy a dejar esta red social que me mantiene tantas horas pegada a esta impasible silla del ordenador y sin poder despegar la mirada del cristal de la pantalla.
Ayer fui a la consulta de mi psicóloga y estuve explicándole que me era imposible cerrar mi perfil y olvidarme por completo de esta pesadilla. Ella, como en otras ocasiones, me advirtió del riesgo en el que estaba poniendo mi salud y que me vendría bien alejarme un tiempo, no fuera a recaer de nuevo, si no desconectaba completamente de vosotros. Pero ¡claro! vosotros sois mi refugio, mi compañía, mi alimento vital y no entiendo que una profesional especializada en temas de salud mental, me diga estas cosas... ¡Qué horror! Pero si es lo mejor que me ha pasado en mi vida. No recuerdo tener tantos amigos como ahora.   Además sé que me queréis, porque siempre me apoyáis en mis momentos chungos y ella, esa imbécil, no lo entiende joder... ¡Qué asco! ¡No logrará apartarme de vosotros! ¡Os quiero!... ¡Os quiero tanto!... ¡No me falléis!... Bueno ahora tengo que dejaros para tomarme la medicación, pero dentro de unos minutos estoy aquí otra vez. ¡No os vayáis!

¡Ah! Pero si hace un momento lo tenía muy claro y ahora no lo entiendo. Necesito abandonar de una puñetera vez esas malditas redes sociales o me terminarán matando. Me siento vacía, no tengo a nadie real que me quiera, no conozco personalmente a mis 999 seguidores, ni voy a ir nunca a todos esos países tan lejanos de mi casa. Tampoco me gusta compartir tantas estúpidas fotografías, que me tienen todo el día de acá para allá poniendo caritas y sonrisas de medio lado, para que piensen lo feliz que soy y lo ricos que me quedaron los espaguetis de plástico o el arroz con setas recalentado en el micro... ¡Ah! y no quiero acordarme de cuando me visto de fiesta, me maquillo, me coloco los piercings hasta en el ombligo, los tattoo de quitar y poner y venga a darme chutes para animarme... ¡Joder! ya va siendo hora de cortar por lo sano o los viejos me volverán a ingresar en la clínica.

¡Eh, chicos! Estáis ahí todavía... Bueno, ya sabéis estoy rayada completamente, tenía que compartiros mi confesión antes de coger el cuchillo y desangrarme en la bañera. Espero que esta vez tenga suerte. ¡Os quiero! ¡No me falléis a mi entierro!.

Estrella Amaranto © Todos los derechos reservados

18 comentarios:

  1. Y sí, estar pegado al ordenador todo el día crea un mundo irreal que saca del real. Es una patología que se está extendiendo demasiado en los jóvenes y adolescentes y se ha convertido en adicción. El ejemplo más nefasto son los hikikomori japoneses.
    Muy bien relatado, en primera persona, que crea más cercanía con el lector, mostrando los altibajos, las disyuntivas, el no poder renunciar a esa especie de droga hasta un final trágico, sorpresivo e irónico, que confirma el deterioro psicológico de la protagonista.
    ¡Me gustó mucho Estrella! Espero que tu salud esté mejor.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. hola y Bienvenida! Gracias por quedarte y comunicarlo, cuidate, cuidanos y te cuidaremos, jaja, nos gusta tu locura!! es muy sana y refrescante!! Viva Estrella!!!!!

    ResponderEliminar
  3. Es buenísimo tu relato, Estrella. la verdad es que hay que controlar las redes sociales y los ordenadores, no solo el tiempo que se les dedica, sino también la forma en que se usan. De no hacerlo así, se puede terminar como tu personaje, desangrado en la bañera esperando que vaya mucha gente a su entierro.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. ¡Madre mía, Estrella! Las adiciones son terribles.

    Siempre hemos tenido miedo a las drogas, quizás al juego, pero la gran amenaza del mundo moderno para nuestros jóvenes es ésta: Las RRSS. Y ¡mira que el mundo virtual tiene ventajas y nos ha aportado adelantos! Creo que jamás fuimos conscientes de lo peligrosos que pueden llegar a ser whatsapp, instagram, facebook,...

    Lo pero de todo es que los mayores, los padres, tenemos casi una batalla perdida. Si no hay móvil, hay pc, si no portátil,... Creo que es muy difícil mantener a nuestros hijos ajenos a lo que hoy llaman mundo.

    Por ello, al igual que antes era importante formar a una persona contra las drogas, creo que hoy día, la formación y la información son la base para paliar las consecuencias de este problema. Pero no deja de aterrorizarme, Si antes, personas sensatas, "de buena familia", con todo en la vida,... cayeron en la droga ¿Cómo no nos vamos a plantear que estas situaciones nos pueden tocar a nosotros, a nuestras familias?

    ¿Sabes? Tu micro es una de las mejores cosas que he leído últimamente porque me ha hecho parar y reflexionar mucho y profundamente sobre el tema.

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  5. Muy buen relato, Estrella. Jo, ese personaje me ha dado escalofríos. Pese a ese tono jocoso de red social, el fondo de su historia se nos muestra como algo terrible, incluso antes de llegar al desenlace final. Un personaje al que le has dotado de una gran verosimilitud.
    Precisamente, el otro día leí sobre el caso de un tipo que realizaba una encuesta en una red para que sus seguidores decidieran si se suicidaba o no. La falsa sensación de pertenencia que dan las redes y los "followers" puede ser terrible para personas con grandes frustraciones en su vida real. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Hola Estrella, que bien que no cierres el blog, se que debes cuidarte, pero de a poquito, al menos una entrada al mes, no se necesita más para mantenerlo con vida y a nosotros pendientes de ti y tu salud.

    Me ha parecido genuino tu micro, además es un llamado a revisarnos todos los que hacemos uso de estos medios, tanto niños, adolescente, jovenes, adultos mayores como viejos, estamos inmersos en el mundo virtual, unos mas adictos que otros y eso es de revisar con urgencia, por eso yo puedo resultar anticuada o antisocial pero lo prefiero a dejarme atrapar por estas redes.

    Recibe un fuerte abrazo querida.

    ResponderEliminar
  7. A veces hay que hacer un parón y si se trata de salud, es obligatorio. Me alegro volver a verte por aquí y creo que te vi hace poco en una foto con Paloma, eso demuestra que estás de nuevo bien. El relato nos abre los ojos de este enganche que nos crean las redes. Cuando mis hijos eran pequeños los mantuve alejado de estos aparatos hasta que ellos eran conscientes de que les hacía falta en los estúdios. El major se mantenía entretenido con la lectura de cuentos y con hacer puzles. El pequeño sí que le gustaban una maquinita de matar marcianos que le regalaron unos amigos maquinistas de trenes. Era adicto a la música. Hoy son hombres responsables y trabajadores. La más adicta de todos soy yo. Pero me encanta tener amigos virtuales como tu, no descarto conocerte en persona. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Eso de las redes sociales es un poco como con la televisión. A unos les hace bien tener una distracción para evadirse de la soledad en la que viven, les hace compañía y se olvidan por unos momentos de sus problemas. A otros, en cambio, los covierte en zombies, pegados a todas horas a esa caja tonta, alienados de tal modo que no pueden hacer otra cosa en todo el día: desayunan, hacen sus quehaceres diarios, almuerzan, pasan toda la tarde en el sofá y cenan delante del televisor. Como en todo, en el término medio está lo correcto.
    Tu protagonista más bien parece aquejada de bipolaridad. En unas ocasiones detesta las redes sociales y las ve como su gran enemigo, y en otras no puede prescindir de ellas ni de sus "amigos" virtuales. Esa dependencia enfermiza la lleva a desear acabar con su vida, pero ¿cumplirá con su propósito o será otra de sus salidas de tono? Sea como sea, esa historia acabará mal.
    Muy buen relato, Estrella. Espero que nos entretengas con muchos más.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Hola Esrella.
    Qué bien que estés de vuelta.
    Me ha gustado mucho el relato, por desgracia es muy real. Hay que controlar el tiempo que pasamos en el ordenador, a veces se crea una dependencia tremenda.
    Espero que acuda mucha gente a su entierro.
    Muy feliz día.

    ResponderEliminar
  10. Madre mía, Estrella, tu prota está de atar la pobre. Y aunque sus continuos cambios de humor y opinión puedan resultar algo cómicos, lo cierto es que son un problema muy real para muchas personas. Las redes sociales son un escaparate al mundo pero, si nos descuidamos, en lugar de mostrar lo estupendos que somos, acabarán por mostrar lo vacíos y carentes de vida real que estamos.

    Un micro muy de actualidad, me ha gustado mucho y creo que da que pensar, lo cual siempre es positivo. Ojalá en un nuevo cambio de parecer tu prota aplace su suicidio, acuda de nuevo al especialista y se deje aconsejar...

    ¡Un beso de primavera!

    ResponderEliminar
  11. Mi querida Estrella, conozco personas no tanto así como la protagonista de tu relato, pero se acerca bastante, me dan pena porque no disfrutan de la vida, siempre a través de la pantalla, intercambiando selfies, palabras que no llevan a nada, meterse en algún lío con alguien que puede llegar a ser un psicópata, vamos que en ocasiones no llegamos a saber dónde nos metemos. Mejor que paulatinamente vaya dejando a un lado este tipo de comunicación, se busque una buena amiga y se vayan a compras o al cine a ver una buena película.

    Un inmenso abrazo con mi cariño amiga mía!!

    ResponderEliminar
  12. ¡Qué fuerte! Un texto desgarrador que muestra muy bien lo que pueden ser las redes sociales si no se saben gestionar. Mentes vulnerables son las principales víctimas de una manera de ver la vida que nada tiene de "social".
    Genial, Estrella.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  13. Estrella, amiga, me alegro un montón, de que ya descansada vuelvas, encantada de volver a leer tu excelentes letras. En las redes no me vas a encontrar, hace ya tiempo que dejé de estar dominada por ellas, ahora solo estoy en mi blog

    https://rodaryvolar-carmen.blogspot.com/

    Ahí me vas a encontrar siempre, es el sitio donde disfruto, recibiros y leeros es mi capricho, tengo cuenta en facebook, pero entro casi nada, ya te digo que es en mi blog donde disfruto.
    Gracias por volver amiga. Te espero para leerte, me llevo tu enlace a mi blog para no perderme nada tuyo.
    Un gran abrazo y gracias por aparecer.

    ResponderEliminar
  14. Hola Estrella me alegra que estés mucho mejor y con ganas de retomar espacios. Disculpa la tardanza pero estoy un poco liadilla.
    Haces énfasis en ese "enganche" en el que se pierde de vista la realidad y lo virtual se convierte en lo auténtico, confusión, ganas de llamar la atención, narcisismo y muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, todo el día enganchadas a sus redes. Es preocupante, se vive la vida a través de un filtro que se puede llamar teléfono, ordenador o tableta pero que aleja de las personas en lugar de acercarlas.
    Muy buena la reflexión que sugiere tu micro.
    Besos

    ResponderEliminar
  15. Me alegra que hayas publicado y que te encuentres bien, Estrella, y sobre todo, que sigas escribiendo para poder disfrutar de tus textos.

    La verdad es que hay mucho enganche en las redes sociales, bien cierto es lo que dices, y también al móvil, hay mucha adicción, es la droga del siglo XXI.

    Besos enormes y feliz día.

    ResponderEliminar
  16. Quiero agradeceros vuestras muestras de cariño y atención con la lectura, queridos compañeros:
    MIRELLA S. - BUHOEVANESCENTE - ROSA BERROS CANURIA - EL MUNDO CON ELLA - DAVID RUBIO SÁNCHEZ - I.HAROLINA PAYANO T. - MAMEN PIRIZ GARCÍA - JOSEP Mº PANADÉS - MARIGEM - JULIA C. CAMBIL - ROSANA MARTÍ - KIRKE BUSCAPINA - CARMEN SILZA - HOLA, ME LLAMO JULIO DAVID - CONXITA C. - MARÍA DORADA

    Recibir mis mejores deseos para un buen inicio de semana y muchos abrazos.

    ResponderEliminar
  17. Creo que es bueno alejarse un poco de las redes sobre todo si se emplea tanto tiempo cómo el dia. Es bueno, darse un reinicio. para bien o para mal. Siempre sale una bien cargada de pilas.;)

    ResponderEliminar
  18. Querida Estrella, en primer lugar decirte que siento mucho que tu ausencia de las redes se debiera a motivos de salud, espero y deseo que estés totalmente recuperada y me alegra un montón tu vuelta. Mucho ánimo y sobre todo cuídate todo y más.
    En este relato que narras en tono de humor es la penosa realidad que supone vivir conectada a las redes hasta el extremo de estar totalmente enganchada. Es sin duda un serio problema de adicción al que nos exponemos cuando no se hace un uso moderado de las mismas.
    Tu manera de exponerlo es magistral, es una invitación a reflexionar sobre el mundo virtual y el real, ambos se compaginan pero como en todo, los extremos siempre suelen ir acompañados de nefastas consecuencias como bien nos muestras en esta historia.
    Besos y abrazos infinitos, querida amiga.
    Que tengas una muy bonita noche.

    ResponderEliminar

Mil gracias, queridos amigos y lectores de mi blog, por hacer un pequeño descanso y apreciar la lectura de mis textos.
Os quedo eternamente agradecida e intentaré devolveros la huella.
Estrella Amaranto.